Mezclando metales

Cuando se mezclan distintos metales, los acentos bien ubicados generan reflejos relucientes. © Shutterstock

El cobre pulido fué el pionero, con sus rosadas tonalidades de metal. Los acentos metálicos aparecen en forma de florero, en algún objeto decorativo, en muebles o lámparas, y son un elemento clave en la tendencia Hygge, ese concepto danés que implica el arte de crear intimidad y calidez en cada momento y lugar.
El dorado y el bronce se combinan con superficies naturales y mates, como madera o piedras, y contrastan con suaves tonos pastel.
Los metales pueden ser inteligentemente combinados entre sí: los objetos decorativos son ubicados en grupos, y los metales son usados para otorgar detalle, o como un delicado marco para los muebles. El mito de que no se debe ubicar diferentes tipos de metales juntos ya no es verdadero: el dorado o el bronce dan un contraste entre frío y calido con el plata, que siempre se ve elegante cuando es balanceado correctamente.

 

 

 

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Los tonos metálicos aportan calidez
a los espacios.
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